
La verdad es que no soy profesional ni mucho menos, y siempre que voy acabo con dolor por todo el cuerpo, pero me encanta.
Esa sensación de deslizarse por la nieve con la tabla no tiene descripción. Vale, puede que de momento y por unas cuantas bajadas más suponga caídas por todas partes, pero poco a poco se avanza.
Y qué decir de Formigal, con sus bocadillos calentitos sin gluten después de varias horas en pista, la ducha calentita al llegar a la habitación, las vistas desde los telesillas... Eso no se paga!
Lo único que me disgusta del este deporte es el precio. Si no tienes material, hay que alquilarlo, y eso ronda los 30€ diarios. Y claro, también hay que pagar forfait, 42€ al día en Formigal. La verdad es que merece la pena pagar un abono de temporada si vas mucho, e invertir en un equipo porque se amortiza rápido. Yo ya tengo el mío así que espero seguir amortizándolo este invierno.
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