sábado, 29 de octubre de 2011

Nuevas listas

El cambio completo de planes que ha supuesto la beca Leonardo DaVinci que hará que pase 6 meses fuera de casa cambia la lista de la entrada de hace pocos días.

Como era inevitable, he tenido que modificar esa lista y nace 3 nuevas:

1. Cosas que hacer antes de irme
a) Plantar un árbol
b) Subir un monte
c) Ir de camping
d) Cambiar una rueda
e) Echar gasolina
f) Hacer un postre
g) Jugar en una tragaperras
h) Maratón de pelis
i) Hacer la cuenta de Google+
j) Leer Shantaram
k) Ver el monólogo de David Guapo

2. Cosas que hacer en Inglaterra
a) Visitar Stonehenge, que me pilla a tiro de piedra entre Londres y Devon.
b) Ver Londres en Navidad
c) Leer Cuento de Navidad y Aurora Boreal
d) Acabar serie How I met your mother
e) Curso de fotografía de Navidad de Jackie Rueda
f) Álbum de fotos de Lomography

3. Cosas que hacer a la vuelta
a) Ir al balneario de la Perla
b) Tuppersex y sexshop
c) Ver el hotel de Marqués de Riscal
d) Ver el bosque de Oma
e) Ir a hacer snow y hacer una buena bajada
f) Tocar una canción con el bajo
g) Comprar una tortuga y cuidarla
h) Una de karts
b)

10. Ver huellas de dinosaurios

Lo escribí hace poco en mi lista de cosas para hacer antes de que acabe el año (que debido al cambio de planes que ha supuesto la beca no sé si podré acabar). Llevaba mucho tiempo queriendo ver huellas de dinosaurios. Siempre he sido un poco fanática de los dinosaurios, probablemente desde la v
ez que vi Jurassic Park. Desde entonces siempre me han fascinado. Me sé los diálogos de la primera película como si hubiera escrito yo el guión, e incluso he llegado a imitar algunas esce
nas de los velocirraptors entre amigos (y no era precisamente pequeña). Algún día tengo que ir a la parte dedicada a Jurassic Park en Universals Islands of Adventure en Orlando y a Dinópolis en Teruel, que está incluso mejor de lo que me imaginaba.

Pero de momento ya he cumplido con ver huellas de dinosaurios, en el yacimiento de la Pellejera, cerca del pueblo de Arkaitz, al que agradezco haberme llevado hasta allí. Había 730 huellas pertenecientes a dinosaurios carnívoros pequeños y grandes y herbívoros que andaban a 2 patas. Me imagino hace millones de años a los dinosaurios pasando por aquellos lares, y lo mucho que me hubiera gustado estar detrás de un arbusto para verlo...


9. Atlas y libros de viajes


Si hay algo que me hace muy feliz en este mundo son los viajes, quizá lo que más feliz me pueda hacer. No les pongo pegas: cualquier país de cualquier continente, sola o acompañada, en invierno o en verano... Es vocacional 100%.

Sin embargo no viajo todo lo que me gustaría y se debe a mi limitado crédito, que en la cuenta Viajes incluso está en número rojos, y qué rojos. Aunque me gustaría separar dinero de viajar, ya que es posible viajar con muy poco, una idea un poco complicada de comprender para aquel que es turista, pero no viajero.

Pero bueno, aún así me gusta poder disfrutar de ciertas cosas en los viajes que no te queda otro remedio que pagar, así que cuento con que algún día tenga dinero suficiente para realizar mi sueño, dar la vuelta al mundo. Sé que después de completarlo llegarán otros nuevos, pero de momento este es mi mayor sueño y sé que si lo cumplo, podré vivir sabiendo que he hecho lo que más quería.

Ahora que ando tan pillada de dinero acabo recurriendo a libros de viajes sin parar, blogs, atlas... todos ellos me sirven de inspiración. De hecho, siempre he dicho que en mi cerebro llevo una especie de atlas incorporado porque no hay día que no se me aparezca el mapamundi en mis pensamientos y no acabe una vez más, en otro viaje imaginario.

Muchas veces he escuchado que para viajar a veces no hay que moverse de casa, que a veces un buen libro y la imaginación son suficiente. No podría estar más de acuerdo, pero no me puedo conformar con ello.

8. Sorpresas culinarias en casa


El ser celiaca me ha privado desde siempre de bastantes cosas, aunque por suerte, cada vez de menos. Y si digo la verdad, lo único que realmente echo de menos es ir a una panadería y comprar pan caliente recién hecho.

Aunque no soy muy de dulces (no me atraen especialmente las cosas con chocolate, ni los donuts, ni las palmeras, ni ese tipo de bollería), de vez en cuando me llevo alguna sorpresa en casa que me hace feliz.

Puede ser en forma de churros con chocolate un domingo a la mañana si mi aita se levanta antes que yo. O bien unos crepes de sábado a la mañana. O unas natillas caseras un día cualquiera de la semana.

No sé como lo veréis pero a veces me cuesta echar de menos esa bollería llena de conservantes y mierdas que a la gente no celiaca tanto le gusta, sobre todo si tus padres te sorprenden con churritos, crepes, galletas, natillas o chuchitos hechos en casa.

Hasta de ser celiaco puedo sacar cosas buenas.

jueves, 27 de octubre de 2011

7. Canciones cutres

Son las típicas canciones que intentas hacer como que no te las sabes, que no te gustan, que prefieres cambiar de bar antes de seguir escuchándola. Pero en realidad te molan.

Y es que lo tienen todo: letra cutre, videoclip cutre, un latino lleno de anillacos arrepentido o orgulloso de más... Y aún así te siguen gustando. No le encuentras explicación. Pero en casa te las pones una y otra vez, escondiéndote de tus familiares, incluso cerrando un poco el portátil para no ver del todo bien el vídeo y con el volumen de los auriculares no muy alto que hay personas con mucha sensibilidad auditiva...

Bueno, esta es la primera canción cutre que me pone alegre (y no por el contenido de la letra, jejeje) que se me viene a la cabeza:


miércoles, 26 de octubre de 2011

6. Una llamada que te cambia la vida

Una llamada que te cambia la vida te hace feliz si lo que escuchas al otro lado es algo bueno. La verdad es que he recibido llamadas buenas, y también malas. No podré olvidar jamás las horas tan angustiosas que pasé desde que me dijeron que mi abuela había muerto. Yo estudiaba en Bilbao, y había autobuses cada hora, y además tenías que aguantar otra más en el bus, y otra dando vueltas por Vitoria hasta llegar al hospital y encontrar a tu familia.

No creo que me equivoque si digo que fueron las peores horas de mi vida, afrontando la situación sola, sobre todo porque nos pilló a todos un poco por sorpresa. De eso hace 4 años y pico, pero nunca se olvida.

Recuerdo los almendrucos garrapiñados, los remedios caseros, los besos eternos, las lágrimas porque mis primos y yo nos pegábamos... Por si alguien lo dudaba, era la mejor abuela del mundo, como todas las abuelas del mundo.

Pero este blog es de cosas que me hacen feliz, y aunque perder a mi abuela fue precisamente todo lo contrario, hoy tengo que hablar de una llamada que HOY me ha hecho feliz. Desde Bilbao, concretamente desde Confesbask.

Me han dado una beca Leonardo Da Vinci. Es como un "erasmus" pero de prácticas laborales en vez de clases en la uni. Necesitaba algo así porque en Vitoria ya estaba "sobreviviendo a mi paciencia" de no hacer nada verdaderamente útil como estudiar en serio o trabajar. No me considero ni-ni, pero la situación no me gustaba un pelo. Después de estudiar, de esforzarse, de horas de autobús, de mucho dinero invertido, creo que la recompensa es un trabajo digno y parecía que nunca llegaba. Ya empezaba a pensar que a lo mejor no valía para trabajar y si digo la verdad, estaba dudando de mi capacidad.

En los tiempos que corren, un trabajo es una buenísima noticia, así que aunque no sea un trabajo como tal porque no es remunerado, son unas prácticas que me abren puertas para más adelante. Además, siempre dije que quería irme al extranjero una temporada.

Empieza la cuenta atrás: quedan 18 días para dejar mi ciudad atrás y enfrentarme a una situación nueva: una nueva familia, un nuevo trabajo, una nueva ciudad y una nueva casa. El 13 de noviembre dejaré atrás mi etapa de estudiante y dejaré que empiece la de trabajadora, por lo menos hasta el 28 de abril (San Prudencio), cuando el billete de avión me mande de nuevo a casa.

Y aunque llevaba tanto tiempo deseándolo, siempre hay una pequeña parte no tan agradable, dejar a las personas que quieres aquí. Últimamente no me rodean demasiadas, pero las pocas que están me importan mucho. Sin embargo, sé que todas ellas seguirán aquí cuando yo vuelva (de momento en Navidad como el turrón) y eso me tranquiliza. Sé que existe Skype, Whatsapp, el móvil, e incluso los vuelos (espero visitas, especialmente febrero-marzo que será más durillo).

Bueno Arkaitz que se que lo va a leer seguro es una de estas personas. Pero hay más. Por supuesto que Esti es una de ellas, y mis padres también. La lista no acaba aquí, pero se lo haré saber a todas ellas antes de irme.

Y es por todo que esta llamada me ha hecho feliz, aunque sea agridulce.

domingo, 23 de octubre de 2011

Cosas que hacer antes de fin de año


Aquí va una lista de cosas que o bien son retos que me planteo, o son cosas que quiero hacer por primera vez por tontas que puedan parecer... Completar esta lista antes del 31 de diciembre me haría feliz un rato, y he decidido que por cada 5 cosas que complete me compro un sobre de cromos. De cromos de lo que sea, que hace mucho que no me compro y mola.

  1. Echarle gasolina al coche: todo un reto. Parece fácil y obvio pero... ¿cuál de todas esas mangueras corresponde a mi coche? ¿Cómo sabes cuánto tienes que llenar? ¿A quién leches pago? ¿puedo hablar por teléfono mientras sujetas la manguera sin que te miren con cara de odio contenido? Necesito responder a todas estas preguntas. Haré la pertinente entrada del momento, con un poco de suerte con foto.
  2. Tocar una canción con un bajo: Arkaitz me ha dicho que me enseña y me deja un bajo con ampli así que no hay excusa.
  3. Entrar en un sexshop: siempre me han parecido sitios un poco cochinos, con sus cabinas para... Bueno, solo quiero cotillear.
  4. Ver huellas de dinosaurios: :) esta es más fácil.
  5. El maratón de pelis: Esti siempre me está venga a decir que tenemos que hacer un maratón de pelis "que como puede ser que no haya visto". En esta lista que debiera avergonzarme se encuentran: "Ghost", "Pretty woman", "Full Monty", "Notting Hill", "Dirty Dancing" y "Grease".
  6. Una de karts: están en Lakua, 14€. No puede ser tan difícil.
  7. Cambiar una rueda: y a ser posible que no sea por necesidad sino simplemente para aprender.
  8. Sacar fotos tipo Lomography: con la cámara Diana: está por estrenar...
  9. Cuidar una tortuga: partiendo de que pronto tendré un acuario para alojarla (cortesía de Arkaitz) y que no puede ser tan difícil acordarse de darle mini gambitas todos los días.
  10. Jugar en una tragaperras: no quiero que sea el comienzo de una adicción, solamente quiero saber que es eso de avance, dos sandías, una pera...
  11. Ir a un tuppersex: esto dependerá de si me entero de que se organiza uno, claro, que hace mucho que no veo.
  12. Hacer un postre: todo un reto. Después del poco éxito que sembró mi loncha de queso con nesquick no he vuelto a intentarlo pero creo que 10 años son años suficientes como para superarlo.
  13. Plantar un árbol: ya planté unos pocos en Nueva Zelanda, pero quiero plantarlo aquí, cerca de casa. Dicen que es una de las cosas que hay que hacer antes de morir.
  14. Una bajada de snow decente: el año pasado ya mejoré bastante, así que en diciembre si Valdezcaray no da mucha pena, intentaré hacer una bajada de la que me pueda sentir orgullosa.
  15. Hacerme una cuenta de Google+: con tranquilidad, que entre el blog, Pinterest, youtube, hotmail, tuenti, flickr, twitter y facebook no doy a basto.
  16. Ver el hotel de Marqués de Riscal: diseñado por Frank O. Gehry. ¿Porqué no he estado nunca?
  17. Ir al balneario de La Perla: todo un "must" de la relajación. Jacuzzis con vistas a la playa de la Concha. Si fuera hace mucho frío, mejor que mejor.
  18. Acabar todas las temporadas de Cómo conocí a vuestra madre: esto ya está en marcha, voy por el ecuador de la tercera temporada.
  19. Leer "Shantaram" y "Cuento de Navidad" de Dickens: el primero lo tengo a medio leer y lo más probable es que lo vuelva a empezar. El segundo lo cogí ayer en el trueque de libros y estoy deseando abrirlo.

A todo esto que hay muchos retos que quería hacer y que he completado hace poco, como:
  1. Hacer malabares con 3 bolas
  2. Completar un pedido en el McAuto (y encima en moto!)
  3. Una pirueta en la pista de hielo, y hasta salto del 3...
  4. Mantener y utilizar una cuenta en twitter.
  5. Acabar con ETA. Vale, solo mentalmente.
  6. Comprarme un teléfono hamburguesa como el de Juno.

Esta lista se irá alargando según se me vayan ocurriendo cosas. Por hoy ya van unas pocas.

lunes, 17 de octubre de 2011

5. Hacer snow


La verdad es que no soy profesional ni mucho menos, y siempre que voy acabo con dolor por todo el cuerpo, pero me encanta.

Esa sensación de deslizarse por la nieve con la tabla no tiene descripción. Vale, puede que de momento y por unas cuantas bajadas más suponga caídas por todas partes, pero poco a poco se avanza.

Y qué decir de Formigal, con sus bocadillos calentitos sin gluten después de varias horas en pista, la ducha calentita al llegar a la habitación, las vistas desde los telesillas... Eso no se paga!

Lo único que me disgusta del este deporte es el precio. Si no tienes material, hay que alquilarlo, y eso ronda los 30€ diarios. Y claro, también hay que pagar forfait, 42€ al día en Formigal. La verdad es que merece la pena pagar un abono de temporada si vas mucho, e invertir en un equipo porque se amortiza rápido. Yo ya tengo el mío así que espero seguir amortizándolo este invierno.

4. Un baño especial


A lo mejor así dicho puede sonar cochino, pero yo es que me ducho, no me suelo bañar. Échale que me baño 3 veces al año (rima tonta). Eso sí, cuando decido encender el grifo para llenar la bañera... eso tiene que ser especial.

La última vez que lo hice fue un día que estaba un poco de bajón y a la vez sola en casa. Tengo un montón de cositas entre espumas, geles, bombas efervescentes, pétalos, velas... En fin, todo un lujo de baño que ni los mejores spas :). Todo ello con buena música y solo con la luz de las velas.

Y como guinda, quedarse en albornoz mirando un calcetín sentada en el borde de la bañera sin remordimientos, sin prisas...

3. Palomitas dulces y una peli


Otra de las cosas que me hacen feliz. Si una tarde no va como debería pienso... al menos que el día acabe bien. Entonces elijo una peli, normalmente una que ya haya visto y sepa que me gusta, o en su defecto una serie, puede ser Lost o Cómo conocí a vuestra madre. Después miro en el armario de las palomitas. Mis padres me suelen comprar las palomitas dulces del Mercadona que es donde las encontramos sin gluten, y casi siempre hay en casa. A veces son saladas... lo que no constituye un problema mayor.

Hoy ha sido uno de esos días, salvo que hoy la tarde iba según lo esperado. Simplemente quería darme el capricho :)

viernes, 14 de octubre de 2011

2. Visitar el Camp Nou

Algo que todo culé debería hacer al menos una vez en la vida. Lo ideal sería que las gradas estuviesen llenas de gente y con jugadores dentro del campo pero me tuve que conformar con la visita "Camp Nou Experience" en la que ves los vestuarios, sala de prensa, cabinas de prensa, el museo del Barça, las copas que han ido ganando, y por supuesto, el campo. Yo estuve al lado del césped, en las gradas de abajo, en las de más arriba (que dan mucho, mucho vértido), y básicamente en cualquier sitio al que se pudiera acceder.

Si os digo la verdad, me encantó la visita, pero no la recomiendo a no ser que realmente os guste el fútbol. La entrada cuesta 22€ así que merece la pena dedicarle por lo menos media mañana para ver todo lo que hay, que no es poco. Sólo en el museo puedes pasar 2 horas fácil, y aún así quedarían cosas por ver. Está interesante.

1. Tirarse en paracaídas

Cualquiera que me conozca medianamente bien sabría que esta tenía altas probabilidades de ser la primera.

Tirarme en paracaídas era uno de mis sueños y lo cumplí el 1 de noviembre de 2010 en Queenstown, Nueva Zelanda. Las vistas como se ven en las fotos no tienen desperdicio. Por si alguien que lee se anima: NZone. Los precios por caída libre van desde los 269NZD a los 429NZD (155€ a 247€). Depende de la altura desde la que quieras tirarte, a más altura, más caro. Luego está la opción de fotos y vídeo. Yo escogí fotos (179NZD, unos 103€).

La sensación desde que dejar de sentir que estás tocando la avioneta es indescriptible. Notas que no hay absolutamente nada debajo, que estás cayendo a una velocidad increíble e incluso llega un momento que ya parece que no caes, que te mantienes estable como si volaras.

Quería hacerlo una vez en la vida pero con un poco de suerte, y un poco de dinero también, repetiré.

Un nuevo blog


Si cuento el número de veces que he empezado un blog... parecería que me la quedo al escondite. Y si cuento el número de veces que he escrito en uno de esos blogs de forma regular, me sobrarían dedos de una mano.

El primero fue Mi cuaderno de bitácora, que empezó siendo algo así como un diario y acabó siendo un lugar donde escribía todo lo que se me ocurría. Al final le tuve que poner contraseña porque ya era demasiado privado.

El segundo fue Recorriendo el Globo. Lo hice con la intención de que familia y amigos pudieran seguir el viaje que hice por Dubai, Nueva Zelanda, Australia y Fiji. Funcionó, y además me inspiró antes de partir. Lo he cambiado un poco para adaptarlo a nuevos viajes (por llegar) y también puse algún post de viajes que había hecho antes.

Este es el que espero sea mi tercer blog "serio". El título ya dice mucho de lo que quiero de él: representar cosas, pequeñas y grandes, que me han hecho feliz. Las iré enumerando. Las que quiero hacer en un futuro cercano o lejano las marcaré con letras. De esta forma, habrá dos tipos de entradas:
1. Las de cosas que ya me han hecho feliz.
a. Las de cosas que me harían feliz y que por tanto están en mi "bucket list".

Por cierto, que cosas que me hace feliz pueden ser cosas nuevas que he aprendido. Creo que me gustan porque en cierto modo significa que vas creciendo, y que eso te ayudará en el futuro. Vale que echar gasolina no es la cosa más divertida del mundo pero... para todo hay una primera vez.